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La voz del padre
Cuando Clara empujó la puerta de su departamento, el silencio habitual la recibió como siempre. Dejó las llaves en el cuenco de cerámica azul, se quitó los zapatos y caminó directo al living, donde el sol de la tarde se estiraba como un gato cansado sobre el suelo de madera. Había sido un día largo en la oficina: balances pendientes, llamados cruzados, y esa sensación permanente de estar atrapada entre números que no le pertenecían. Entonces lo vio. La grabadora. Era una de esas viejas, rectangular y gris, con botones de plástico y una tapa transparente que dejaba ver la cinta. Estaba sobre la mesa del living, justo al centro, como si alguien la hubiese dejado ahí a propósito. Clara frunció el ceño. Juraría no haberla visto esa mañana. Juraría aún más que estaba guardada en una caja con otras cosas de su padre, muertas junto a él hace un año. Y entonces, sin que ella la tocara, la grabadora emitió un clic . La cinta comenzó a girar. —“Ésta es la historia que nunca te conté,...
sueño de un amor correspondido
El lamento resignado de quien se siente solo quiebra la paz de la noche, las estrellas se burlan de aquel pobre desgraciado que fijo sus ojos en quien no los fijo en el. En vano le pide a la luna que le arranque ese dolor pero la indiferencia de este astro por los problemas terrenales se refleja en la palidez y frialdad de su luz que en vez de darle esperanza o siquiera consuelo, lo invita a someterse a los más oscuros sentimientos que el corazón desesperado es capas de crear. De pronto una caricia, sutil como un dulce recuerdo de una primavera otrora feliz que reconforta, le hace bajar la vista, que hasta ese momento estaba perdida en la luz fría de la luna. Frente a el aquellos ojos en los que poso su corazón lo observaban, la negrura de esos cristales no lograba ocultar la calidez del alma que a conocido el amor. El no podía dejar de contemplar aquel rostro que lo había incitado a perder hasta el último rastro de cordura y pese a su voluntad no logra reprimir unas lágrimas que c...

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